sábado, 18 de marzo de 2017

Comentario. CAMBIOS DE PERSPECTIVA: EDUCACIÓN ARTÍSTICA, CREATIVIDAD Y ARTE INFANTIL de Julio Romero.

En el consiguiente artículo se nos habla de tres pilares fundamentales en el ámbito educacional: el arte infantil al cuál deberíamos de darle más énfasis en la naturalidad del proceso ya que sino limitamos al niño la posibilidad de la intervención educativa y supondrá un realismo más frustrado y fuera de lo normal; la creatividad cuya plasmación final debería ser el resultado del enfrentamiento de las personas a las dificultades soportadas; y la educación artística como medio para lograr un desarrollo en el pensamiento más complejo, con una mirada más analizadora a la realidad y una capacidad más múltiple y contradictoria de la representación.

Estos pilares que deberían de considerarse fundamentales a la hora del crecimiento tanto intelectual como emocional de todo niño, se ven últimamente muy afectados, ya que son muchos los que piensan que deberían de modificarse. Las asignaturas plásticas que antes eran consideradas material para ayudar al niño a desarrollarse y para saber comprenderles, hoy en día no es más que una asignatura "maría", donde incluso los padres quieren que sean eliminadas ya que creen que no sirven más que para interceder en la educación y eliminar otras asignaturas de índole más científica. Estás asignaturas plásticas como pueden ser el arte y la música están viendo un período muy duro ya que cada año se van reduciendo sus horas lectivas en los colegios. A parte de eso, la mayoría de los profesores que las imparten, no están cualificados para darlas en el aula (hay casos de profesores que versan de la rama de matemáticas a los que el propio colegio obliga a imparten la rama de artes por causa de no querer contratar más maestros) y esto supone que los valores que reciben los niños les lleven a una realidad frustrada ya que muchas veces es lo que transmite el profesor.

El pensamiento de muchos profesores de artes ante la reducción de las horas plásticas en los colegios suele ser este: "Si el gobierno invierte mucho dinero en proyectos como el Centro de Arte de la Laboral, pero niega a sus ciudadanos una enseñanza artística y visual de calidad, ¿que mensaje estamos lanzando a los estudiantes? ¿que las asignaturas plásticas son materias de segunda? entonces, ¿cómo van a querer ir a Centros de Artes? ¿cómo van a ir preparados a los Bachilleratos artísticos y a las Escuelas de Arte? ¿Cómo van a querer formarse en Centros de Imagen y Sonido?"
Son muchos los estudiantes que se encuentran frustrados en sus estudios (ya sea porque se ven obligados a terminar los estudios o porque de verdad quieren pero se les da mal estudiar) y que piensan que metiéndose en bachilleratos artísticos conseguirán más fácilmente los aprobados, pero muchas veces es todo lo contrario, se encuentran con algo más duro de lo que piensan.

También, no sólo los educadores deben de motivar al niño, sino que las familias y la propia sociedad en la que vivimos será parte fundamental en el avance de su creatividad, debe saber controlar esos fundamentos que les imparten y contemplar como el niño va absorbiendo esos ideales ya que a través del arte el niño se irá formando y es desde ese tierno período donde vemos todo lo que el niño esta sintiendo y nos ayudará a saber como se desarrollará en un futuro próximo. 

Toda sociedad, ya sea por necesidades de explicar lo que habían hecho en el día como era el caso de los prehistóricos, desde pequeños ha empleado el dibujo para expresar sus sentimientos y debemos seguir motivando a los niños a ser más creativos en su arte para que vean como es la realidad misma pero sin desmotivarles. "El educador - como muy bien dice el texto de Julio Romero -, es un facilitador de ese desarrollo natural, en el que el aprendizaje puede coartar la espontaneidad del niño y la riqueza de sus producciones, y en el que se espera que el niño haga lo que las investigaciones sobre la evolución de la producción gráfico-plástica nos dicen que es probable, según la etapa evolutiva en la que se encuentren. [...] el papel de la educación plástica es reducido: debemos respetar la naturalidad y no tratar de introducir imposiciones ajenas en esos procesos evolutivos. [...]"

Porqué, ¿cómo queremos que sean nuestras futuras generaciones? ¿Niños que desarrollen creativamente su pensamiento o robots? 
La verdad es que ha día de hoy lo que estamos consiguiendo es que sean pequeños robots que se frustran por que no les sale las cosas como quieren y que por ello abandonan antes de buscar una manera más creativa de solucionar el problema... ¿puede esto seguir así? El gobierno parece ser que es lo que quiere... y eso lo único que consigue es que sean muchos los adolescentes que acaban abandonando sus estudios antes de tiempo.

1 comentario:

  1. Hola, Cristina. He leído tu reflexión y te escribo para decirte que creo que no has entendido del todo el texto.

    Te haces valer de unas citas de Julio Romero para afirmar tu opinión respecto al tema creyendo que el autor, con esas palabras, comparte tu visión cuando lo que verdaderamente está haciendo es ponerla en duda.

    “"El educador - como muy bien dice el texto de Julio Romero -, es un facilitador de ese desarrollo natural, en el que el aprendizaje puede coartar la espontaneidad del niño y la riqueza de sus producciones, y en el que se espera que el niño haga lo que las investigaciones sobre la evolución de la producción gráfico-plástica nos dicen que es probable, según la etapa evolutiva en la que se encuentren. [...] el papel de la educación plástica es reducido: debemos respetar la naturalidad y no tratar de introducir imposiciones ajenas en esos procesos evolutivos. [...]"”

    Me temo que Julio no afirma, ni mucho menos, que haya que fomentar el desarrollo natural y libre del arte infantil mediante la educación artística pues, como expone más adelante, esto genera una frustración en la adolescencia cuando ese desarrollo plástico libre y natural desemboca en una visión del realismo como única técnica artística válida y muchos jóvenes abandonan su aprendizaje artístico porque no llegan al nivel de virtuosismo mimético que esta técnica requiere. Lo que Julio quiere decir con esto precisamente, y según entiendo yo, es que deberíamos replantearnos si hay que dejar a los niños toda esa libertad y espontaneidad para desarrollar su capacidad artística de manera “natural” o si tenemos que empezar a guiarles y plantearles problemas para que generen todo tipo de capacidades y visiones distintas y no vean como meta final de su aprendizaje artístico el realismo como técnica artística última ya que este pensamiento les ha venido dado por una imposición cultural que interviene en ese libre y natural dejar hacer y que lo niega en sí mismo. En esa cita que has puesto lo que Julio hace es exponer una situación actual que se da en la educación infantil por parte de los educadores para más adelante proponer un cambio en el que los educadores no sean “facilitadores de ese desarrollo natural en el que el aprendizaje puede coartar la espontaneidad del niño y la riqueza de sus producciones”.

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